El Ripollés mantiene esa esencia casi inmutable que ha caracterizado a una de las comarcas de Cataluña con más encanto. En invierno acoge a los esquiadores más madrugadores que con las casas en los pueblos más cercanos a Pirineos, se animan con la llegada de la nieve a las pistas de esquí de Vallter 2000. La primavera y el otoño son seguramente las mejores estaciones para llegar a conocer el Ripollés. Destino ideal para el turismo rural, muchos viajeros acuden buscando naturaleza y relax, y escapadas a rincones con mucha huella histórica como la capital de comarca, la ciudad de Ripoll.

Vall de Núria

Vall de Núria

Que ver en el Ripollés

Hay quién repite la visita al Ripollés y descubre nuevas rutas, que van desde el Santuario de Nuria a Queralbs a lo largo del río Nuria por un vetusto camino de peregrinos; o se atreve con el Puigmal, que casi alcanza los 3 mil metros de altura, coronando el cielo. Parques Naturales como las Cabeceras del Ter y del Freser y entornos como el de la Val de Núria contagian su paz.

En el Ripollés hay pueblos que son en si una carta de presentación, como Camprodón, célebre entre los pueblos más bonitos de Cataluña, con su característico puente, que parece un arco de bienvenida a los viajeros. Los chalets modernistas de Camprodón reflejan el poderío económico de la burguesía catalana que huyendo del calor de la ciudad en verano construyeron segundas residencias de gran belleza. Si pasamos por aquí y nos interesa la música un buen consejo es conocer el Museo del compositor catalán Isaac Albéniz.

Los que aman el deporte tienen en el Ripollés un lugar que no defrauda, con rutas en bicicleta como la Ruta del Hierro que va de Ripoll a Sant Joan de les Abadesses, siguiendo el antiguo camino del ferrocarril que transportaba mineral férreo.

Precisamente Sant Joan de les Abadesses es visita imprescindible, con su monasterio de influencias románicas, góticas y barrocas.

Monasterio de Sant Joan de les Abadesses

Monasterio de Sant Joan de les Abadesses

Turismo con niños en el Ripollés

Los niños disfrutan como lo que son, con una naturaleza amiga que permite rutas con ellos para que se sientan libres. El valle de Nuria es uno de esos lugares y Molló Parc, el parque de animales de los Pirineos (con osos, marmotas, ciervos y corzos viviendo en un entorno natural) es otro que no puede faltar si vamos en familia.
Pero más allá de los lugares sobradamente conocidos, hay siempre secretos para compartir en el Ripollés, como la iglesia románica de San Martín, la iglesia de San Miguel, en Setcases con su altar barroco de 1754, o la iglesia de Sant Llorenç en Campdevànol.

Imprescindible en El Ripollès

Camprodon
Ripoll
Sant Joan de les Abadesses
Ribes de Freser
Queralbs
Recorrido en bicicleta por la Via verda del Ferro i del Carbó
Les Llosses
Castillo de Montesquiu
Santuario de Nuestra Señora de Bellmunt
Museu Etnogràfic de Ripoll
Iglesia de San Cristóbal de Beget
Castillo de Besora
Setcases
Vallfogona de Ripollès
Gombrèn
Pardines
Queralbs
Ogassa
Rocabruna
Sant Pau de Segúries
Abella
Beget
Espinavell
Ventolà
Vilallonga de Ter
Bruguera
La Vall de Núria